Un , hasta pronto, es perfecto.

Cierta dosis de sentido común, (tampoco es necesario que dispongamos de cantidades escandalosas) nos dice que el hombre ,casi siempre, y si anda cuerdo, busca como algo natural avanzar  en la vida.
Si, avanzar, crecer, subir , progresar… todo eso es bueno, hasta que llega un momento que deja de serlo.  ¿ Y cuando deja de serlo? . Cuando tomamos conciencia de poseer lagunas de falta de conocimiento, con las que nos sentimos incómodos. Es ahi, en ese momento en el que es obligatorio un alto en el camino, una parada forzosa para buscar una piedra y sentarnos. Disponer de tal forma nuestro brazo , para que sujete nuestra barbilla apoyada en el. ¿ Lo vemos claro?
Estupendo.
 
Más cosas importantes: Me declaro enamorada. Así, por las buenas, de sopeton. Es un amor que tiene visos de ser duradero; un amor , no del todo nuevo pero, si más consciente por la edad que yo cuento.  Mi    viaje, acompañando a Maria, ha dejado parte de mi corazón en Barcelona y, particularmente, en un barrio muy  especial; el de Gracia.
 
Ha sido un placer pasear, oler y sentir  sus calles, visitar su mercado, comprar pescado recién salido de un mar  que no pasa inadvertido ( ni en mi costa levantina he sentido tanto ssu presencia). Inenarrable el encanto que hemos encontrado en sus pequeñas tiendas de barrio. Amabilidad, atención, explicaciones por todo y para todo. Mi hijo José, reacio en un principio a encontrar algo bueno en tierras  catalanas ( cosas del ímpetu juvenil), quedo seducido por el mismo encanto que me ha atrapado a mi.  He vuelto feliz a mis madriles; dejo mi niña en buenas manos.
Y ahora, eso, mi “niña”. No, no metí en la maleta el babero de rizo americano… y bien que lo siento porque dejé el coche de su hermano empapado en lagrimas de emoción y baba por no cerrar la boca.
recordé a su padre….
” Siento que no puedas  vivirlo, te llenaría el alma de satisfacción y orgullo. Estaba  preciosa y feliz sentada en aquella mesa. ¿ Recuerdas la frescura de su sonrisa? Pues , a pesar de  todo lo que la vida nos ha zarandeado, sigue manteniendola.  Será un buen juez. Lo sé. Tiene madera. quería decirtelo antes de despedirme y por si . de alguna manera, te llegan mis palabras…. no escuchabas demasiado cuando estabas entre los vivos pero, quien sabe, lo mismo te ha mejorado el oído y pones más atención a las personas”
 
La felicidad, la vida, la emoción, el amor con mayúsculas…. ¡¡ todo¡ fundido en un sentimiento.
Pocos   han sido mis momentos de felicidad en esta vida…. pocos para los 64 años que como leones se han tirado a mi espalda, pero entre ellos y de los mejores, atesoro el de esa tarde de septiembre.
 
Te agradezco desde el alma que nos acompañases en algo tan feliz, Joan Josep. El anacoreta que habita tu corazón sé que se alegraba, sinceramente, con nosotros.
 
Y, bueno, volvemos al principio de mis palabras:
Todo llega, tarde o temprano aparece un momento concreto que  pone punto final a lo iniciado. Si, se llama fin y,( no sé muy bien el por qué), le tenemos más miedo que a un nublado con sorpresas. Yo la primera.
He necesitado silencios que me ayudasen a madurar la idea. Hechos que se hiciesen prioritarios, y el nacimiento de  una enorme necesidad por abrir caminos nuevos.
Una idea, nuevas oportunidades, caminos que dormían, necesidad de aprender, puertas que me tientan…
Os agradeceré toda la vida lo bien que me habéis hecho sentir y lo mucho que he crecido con vosotros. Lo muchísimo aprendido, el cariño que ha nacido para alguno de vosotros, mientras las horas pasaban delante de este teclado. Confieso haber sentido vuesstras   caricias  cuando leia  el regalo de vuestros comentarios.
Fue en un mes de septiembre  cuando dio comienzo mi andadura por estos alados senderos, y es ese mismo mes el que me despide.
No voy a  nombrar a nadie porque si olvido a una,  a una sola de las  personas conocidas en estos años, ¡¡me da un ataque¡¡. Tú , si, tú, sabes que eres importante en mi vida…  y si al leer esto  sientes mi presencia, mi mano y mi beso; tú sabes que te estoy abrazando. ¡ Aprendi tanto de vuestras palabras y sueños ¡¡
 
A todos, TODOS. Los amigos, los simpatizantes, los que solo entrabais en silencio, los que os declarais o creéis ser mis enemigos, los que de verdad me detestan  porque sin querer les hice daño, a los buenos y a los menos buenos y, por supuesto, a los que les importo un bledo; a todos, mi abrazo, mi agradecimiento y un hasta siempre. Fue fantástico conocernos. De verdad.
 
Os dejo mi último mensaje aplicado : Si no tienes una vida buena; sueñala.
 
 
 
 
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Empujando

No sé si la vida corre  o somos nosotros  los que, por  edad ( la pila de años que cargamos), enfermedades, cansancio, vagancia o…. ¡¡ que más da ¡¡¡, nos vamos quedando tan atrás que perdemos de vista todo aquello que nos adelanta.

Particularmente, es decir, yo, la que se mete en la cama conmigo  cada noche, tengo la desagradable sensación de que me estás robado horas al día. Pasan los días, las semanas, el tiempo en general y últimamente, a trompicones de tres o cuatro pasos en uno solo. Empujan, vienen empujando, decía mi abuela….  ¡ ya lo creo que empujan ¡¡ y es de tal manera que si te descuidas  caes de boca.

Todo se convierte en carreras, en un “hay que hacer” constante y continuo,  en un date prisa que viene  no sé quien,  en tenemos que ir a no sé cuantos sitios. Y de  ahí pasamos a no sé cuantas gestiones que han de ser inmediatas : el médico que tiene que volver a verte, un hijo que sufre un percance, nietos que hay que cuidar, el `puñetero Sintron que no deja de moverse, la fiebre que se mete en la cama … ( eso es culpa mía, siempre fui facilona con ella ), la nostalgia que te acogota en plena tarde, la tensión arterial que se desvanece sin previo aviso… obligaciones, limitaciones, deberes, ataques de rebeldía.. ya  fuera de tiempo… y la pena , esa pena  sorda de saberte testigo de enormes cambios obligatorios

La vida tiene eso; cambia la muy jodia .

La mayoría de las veces no somos conscientes o no queremos ver, esos acontecimientos que están dando una vuelta más a la tuerca , pero, hay otros  que son esperados con verdadera ilusión …. ¿ quién no recuerda su boda ?, por ejemplo.  Es un hecho esperado deseado, celebrado ( la gran mayoría de las veces) y que sabemos ha de cambiarlo todo. después están esos otros acontecimientos … la muerte de quien nos lleva de la mano ( un giro terrible en la vida), separaciones, cambios de salud o de algo tan  normal como el trabajo. El caso es que los cambios están ahí y no siempre nos coge con el cuerpo preparado.  Si, queda hablar de un cambio;el final de lo que llamamos criar a los hijos….. frasecita chunga donde las haya. Se van. Así de simple, se van , y tú te quedas con cara de haba cruda.

Empiezas a echar de menos sus zapatillas en el baño, el plato abandonado a su suerte en medio de la encimera de a cocina. El silencio crece, el muy puñetero, las fotografías se mueven para quedar, sin saber como, delante de tu mirada. Si, ya te echo de menos y aún no te has ido; apenas cuento con cinco horas para poder mirarte dormir en tu cama. Te marchas… ya, lo sé, tan solo por un año pero… tu vuelta no me devolverá la niña.  Volverá una mujer con responsabilidades,  que tendrá la mirada  cambiada. La que hoy duerme, mantiene  destellos de inocencia en los ojos y , en las mañanas, se le escapa  algún “mami” de tarde en tarde.

Los hijos…

Sus risas adquieren nuevos registros en la distancia, sus cosas se convierten en preciadas piezas de valor inmenso… los amas con y desde el alma,  y esa distancia  magnifica el amor, los recuerdos, los gestos…

¿ Cómo coño voy a seguir viviendo sin despertar con el sonido de tus movimientos de vida ?

¿ Cómo explicar esta orfandad que ya me hace sentir tu ausencia?

Ni muy lista, ni muy guapa, ni perfecta, ni indispensable… lo sé. Lo dice la sensatez y yo soy sensata. Miento. No encuentran mis ojos, ni mi corazón, persona más integra y leal. No encuentra mi mirada alguien que tenga la mente tan centrada como tú , ni tan coherente las ideas y los  hechos, ni tanta belleza interiormente. Corres, la vida empuja y yo te observo. Me gusta   ver  y sentir  tu fuerza, aunque sea así, empujando.

Buena suerte para el camino que emprendes, hija.