Volver y abrir ventanas

Abro la ventana. Se supone que he de contar cosas buenas… sonreír llena de esperanza e ilusión.

Correr tras  el tiovivo que gira con alegres caballitos  pintados de bellos colores…. saltar y montarse sobre uno de ellos.

Vale, que así sea.

Abro la ventana. Miro y veo  en el horizonte como las gotas de  lluvia se hielan sobre las hojas de los árboles. Hace un frío del carajo y los pajaritos pierden la vida, helados, sobre sus ramas.

Miro el tiovivo. Los caballitos son de cartón piedra,  los colores que les cubren son de una pintura malisima que apenas resiste un golpe. El tiovivo es antiguo y su maquinaria esta de puta pena.

Que noooooooooooooo que nada de eso es malo ¡¡¡

Es una reliquia de alto precio ( eso si, nadie lo sabe ) y lo del horizonte… ¡¡Coñe¡¡ ¿nadie ve el tiempo en la tele?

La vida y su magia no es fácil, aunque la vistámos una y otra vez, de estrellas purpurina. Eso si; en esta parte del mundo.  Si hablamos de otras…. cantan otros gallos.

Es fácil abrir ventanas y buscar colores en un horizonte que nosotros mismos inventamos. Si, es fácil cuando tenemos asegurado el abrir el frigo y encontrarlo lleno, acudir al médico y sentirnos con el derecho a ser curados…  fácil, pero, no real.

Nos acabamos, menguamos, estropeamos…..¡¡ puag ¡¡ Morimos, y antes de ello, hay que procurar quedar hecho un asco. No es cosa de irse nuevo y recién pintado…. bueno, algunos se van   recién estrenados pero, no  creo que nadie me discuta que no es lo deseable.

Se añaden “peculiaridades” a la lista que nos adorna, se suman pildoras, se buscan apuntalamientos urgentes, aparecen actividades que nos caen como un tiro, y tratamos de buscar   documentos que acrediten tanto sacrificio; por lo visto tiene premio más allá del horizonte.

Una enfermera me preguntaba por mi numero de hijos y al darle como respuesta los cinco que me cuento, exclamó con cara de susto; “¡¡ coñe, no te has aburrido¡¡”. Cierto, verdad de la buena; no me he aburrido y ni ahora  hay manera de hacerlo.

Quiero… ¡ quería !, una “madurez” tranquilita con pinceles y lienzos, con lectura , con música y sin sobresaltos… 

Odio el Sintron y su madre, el azúcar y sus muertos, las coronarias y lo que rodean.

Hasta el ultimo pelo tengo “jarto” de ingresos.

Me pido, me pido… ser  tigre en mi proxima vida. Tigre y sano.

 

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Así ha sucedido, así lo cuento

Mi carta a los Reyes quedó oculta …. no tengo más explicación que, la experiencia en este blog es casi nula, y que yo me encontraba… ¿ malita?

Ok, Eso fue y así lo descubro hoy, al intentar dejar otra entrada que explique mi ausencia.

Día de Reyes, comida que termina en la cama, dos días de reposo y llamada, por fin, y con aplausos familiares, al médico de urgencia…

Dos días en urgencias  del Clínico, segundo que comienza en habitación…  cateterismo dentro de poquísimas horas. ¿ Angina de pecho ? 

 Vale, regalo de Reyes de esta vida estupenda que no quiere que me pierda una.

Ni una, ni dos, ni tres …. ¡¡¡ nada ¡¡ no quiere que me pierda nada ¡¡¡

Chicos, os dejo un trocito de mi, pegado a una enorme sonrisa, hasta que regrese. No prometo volver a entrar… Hoy, mi hijo me ha prestado su “pincho” pero,  no sé si volveremos a tener la oportunidad. Eso y que ….. ¿ estaré en condiciones y con humor ?

Un trocito de beso para cada uno de vosotros. Tened la seguridad de que mi espíritu y mi corazón os van a estar recordando   siempre y si la espera es más prolongada…. ¡¡¡ jolines ¡¡¡ ha sido todo un honor cruzar mi vida con la vuestra.

Hasta pronto

Gloria Om

Primeras sensaciones, ¡¡con nervios !!

El 2010 se ha despedido de mi, de esta familia, con un magnifico diagnostico. Ha despejado de nuestro cielo una negra nube que apareció hace unos meses. Le dí un beso, agradecido y cariñoso, como despedida.

El recién nacido apunta maneras… comenzó con abrazos, con palabras sinceras, con proyectos estupendos y, con la promesa de una visita siempre deseada. ¡¡ Bien ¡¡

Pero, antes de todo eso, antes de abrir las puertas hacia el futuro, queda un día mágico, especial y emocionante. Un día en el que la complicidad entre  niños y adultos es completa. Me encanta ese 5 de enero y mi carta a Melchor, mi Rey Melchor de siempre.

Ya estoy preparando mi lista de peticiones….. ¡¡¡ Que nervios ¡¡¡