Frivolidades de mujer

El día a día de una mujer y sus frivolidades.

 

 

 

 

Parece algo fácil y sencillo.

Ser mujer no parece tener más merito que el de haber nacido con los patuquitos rosas, pelo suficiente para poner un lacito, (al menos en mi tiempo), y carita de bobalicona para colocarte todos los volantes y puntillas que a tu madre se le antojase. Repito, hablo de mi tiempo de niña, aquel en que nos obligaban a llevar de un blanco impoluto, nuestros  zapatitos merceditas, lazos de raso en colores pastel, (como divisas gigantes), en los vestidos, y guantes de encaje los domingos.

Aún recuerdo con escalofríos aquellas noches imposibles en las que tocaba dormir con bigudís, sufrir, con carácter espartano la retirada de estos y aguantar sin decir media palabra, el cepillado de nuestros tirabuzones impuestos. Yo creo que recordando todo eso, caigo en el pecado de no peinarme más de algún día. También  creo, tras largas y reflexivas meditaciones, que mi problema  de piernas inquietas se debe a aquellas  tardes en que las monjas nos mantenían sentadas, sin movernos de nuestros sitios,  ni para hecer pis ( se hacia en el recreo)y con aquellas interminables mantelerías bordadas  con  punto de cruz. Para mí, ya era una cruz ver el proyecto; rosas, frutas, hojas, cestos, lazos y todo ello en múltiples colores, con sus consiguientes sombras, y en apretado racimo que cubrían las inmensas esquinas y que daban vertigo el sólo mirarlas. Verlo, y pensar en el suicidio, era una, (siempre fui muy melodramática, jeje)

Los chicos, tenian la suerte de  librarse de aquellas horas en las que a las niñas nos tocaban labores,,,, ( quiero suponer que se les sometia a otras torturas). Yo quería ser niño, lo decidí en aquellos momentos, y es más, creo que aún lo he pensado en más de una ocasión a lo largo y ancho de mi vida.  Después tocó lo de aprender cocina, plancha, y las labores propias del hogar. Que desfachatez; “labores propias del hogar”, como si no fuésemos capaces de misiones más altas. Me indignaba, y me subía una rabia sorda cuando lo oía. Siempre me negué a poner eso en mi apartado laboral.  Y lo mismo me sucedía con  aquello que se ponía en las tarjetas de visita; Señora de… viuda de… hay que fastidiarse, primero hija de, y después señora de… ¡¡ Maldito invento!!. ¿ A nadie se le ocurrió que no éramos propiedad de nadie?

 Y volvamos a la infancia y el momento de los aprendizajes. Con lo que a mí me gustaba jugar a policías y ladrones y aquello de saltar por encima del otro y darle con el tobillo en el culo al que hacia de borriquillo…

Nada, que estábamos predestinadas, se nacía, con el estigma de“mártir”, con derecho al rosa y la imposición del lazo. Y así comenzamos a coleccionar,  en nuestros cuerpos, las “muescas” de tan insigne misión en la vida.  Aún recuerdo con horror mi primera quemadura de plancha; mi brazo de niña quemado por una plancha traidora. Mis dedos con cortes, porque aquellas patatas rebeldes  no aceptaban ser cortadas tan finas como marcaban los cánones de la buena cocina, o, simplemente, no  querían  ser tortillas de patata…

Era nuestra mili, nuestra prueba de fuego para llevar con honra y orgullo aquello de ser mujer hacendosa.

Hoy, mientras comíamos, Maria me mira la mano derecha y exclama; ¡¡” Mamá, por Dios, ¿ qué té pasa en la mano?!!”

“Nada hija, son cicatrices de guerra, el gallo que no se dejaba freír. Mira, ser cocinera y meterte en la cocina, es como irte de aventuras a la selva amazónica, nunca sabes como vas a volver”

Me mira horrorizada y me dice, llena de razones,  que no lo haga… ¿?

En fin, voy a ponerme rosa mosqueta en mi hermosa quemadura… me cachis, ahora que lo miro despacio, tiene el mismo tamaño que si el padre de todos los gallos me hubiese mordido en defensa de todos sus hijos fritos… 

Decididamente, me hubiese  gustado nacer en estos tiempos y, hoy, ser  maestra en aquello de  comprar comida pre-cocinada.

Y es que lo de ser mujer y cumplir con el precepto de hacer las labores propias de tu sexo, tiene su plus de riesgo. Ya veis, ser mujer, es  de lo más frívolo pero lleva su riesgo. jajajajjaja

Una equivocación

Sólo fue, una tecla mal dada

Un color equivocado,

Una dirección mal tomada….

La ignorancia,

La curiosidad,

Una mala interpretación,

Una palabra mal seleccionada,

Un deseo de escuchar lo que no fue intención…

La cuestión  es…

ya no hay vuelta atrás ,

la armonía se rompió y

ha de costar un montón  enderezar el renglón.

 

Teatro

Está de moda, es el tiempo y a falta de otra excusa mejor, voy a utilizarla.

La primavera….

Si, quizás sea ella y su revolución en nuestro organismo o … ¿ tal vez, la resignación?

A mis años, no creo que la pobre primavera tenga mucho que ver en ello, ya, se pasó el arroz para escudarme en ella.

Más  me inclino por la hartura, por la desgana, por la resignación de saber que el mundo nunca a de cambiar.

Se nos va la fuerza por la boca, vivimos a golpes de pequeñas compensaciones personales y dejamos resbalar por nuestras espaldas el inmenso dolor de lo ajeno.

Empiezo a negar las noticias, a cerrar mis oídos a la locura que escucho, a dejar de creer en nada… Empiezo a estar harta de tanta hipocresía y tanto teatro…

 

Los aplausos ahogaron las últimas palabras,

 y el telón puso punto y final.

 

 

Fin del tercer acto.

Hoy, Napoleon

"El necio tiene siempre una gran ventaja sobre el hombre de talento:

siempre está satisfecho de sí mismo"

 

Sólo hay dos palancas que muevan a los hombres: el miedo y el interés

 

 

Los sabios son los que buscan la sabiduría; los necios piensan ya haberla encontrado

 

 

De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso

 

 

No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.

 

 

Si la obediencia es el resultado del instinto de las muchedumbres, el motín es el de su reflexión.

 

 

La batalla más difícil la tengo todos los días conmigo mismo.

 

 

 

Napoleón

Lo mismo , pero ampliando

 

El hormiguero

 

Libro de Pablo Motos

 

  A todos ellos, nuestros pequeños mundos que nos hacen grandes.

  flores o   

Charlie,5 años

 

 

Charlie estaba discutiendo con su madre, y ella le dijo:<< Te tienes que controlar, no puedes decir todo lo que se te pase por la cabeza>>. Él le contestó:<<< No puedo, el cerebro me empuja>>.

 

Leo , 5 años

 

Leo un día que estaba muy enfadado porque  su madre no le hacia caso, le dijo : <<¡¡Yo naci de tu barriga, sé lo que piensas¡>>

 

 

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Daniela  3 años y 6 meses

 

 

 

Daniela le pregunta a su tia: <<¿ Dios esta en las nubes?>> Su tia le contestó: << Si, claro. Dios está  en las nubes >> Acto seguido  le preguntó la niña: <<¿ Y cuándo va a bajar a conocesrme?>>

 

Juana, 5 años

 

Un día Juana intentaba ponerse las zapatillas sola, y le pregunto a su madre: <<¿ Esta en qué pie va?>>. Su madre le contestó: <<En este>>. Y la niña dijo:<< Vale, ¡ El otro no me lo digas!>>.

 

Pablo, 4 años

 

Pablo llegó de clase un día y, muy contento, le dice a su madre: <<Mamá, ya sé cómo sé llaman los cataplines ; me lo han dicho en el colegio! ¡ Se llaman tentáculos!

 

 

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Daniel, 15 meses

 

La madre de Daniel dejó un momento en la bañera al niño y a su hermana de 5 años jugando. De repente la madre la oyó a la niña gritar: <<¡ Mamá, mamá, ven…¡ ¡ Que asco!>>. La madre fue corriendo asustada y se encontró entre los juguetes que flotaban en el agua un "zurullo" enorme. Entonces, la madre, en voz aalta y enfadada, dijo: <<¡Daniel…¿ y esto?>>. El niño cogió la mierda, la aplastó contra su cuerpo y respondió: <<¡¡ Mio!!>>

 

 

Gonzalo, 2 años y 6 meses

 

 

Un día le preguntaron  a Gonzalo: <<¿ Qué quieres ser de mayor?>>. El niño, muy enfadado, respondió: <<Lo que no quiero ser es gente>>

     

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 David, 4 años

 

 

 

 
 
Mirando el Guernica de Picaso, dijo:
<<Pero, ¿ qué desorden es este?>>
 
 
 
Uriel, 3 años
 
Un dia Uriel estaba sentado con sus padres en la terraza del bar que ellos tienen y, sin venir a cuento, Uriel le dice a su padre: <<Papá, hay que comprarte unos cojones, que mamá dice que no tienes>>
 
 
Paco, 8 años
 
 un día que estaba lloviendo muchisimo, la hermana de Paco comentó:
<<¡¡ Esto parece El Diluvio Universal!!>>
Y entonces dijo Paco: << El Diluvio Universal, y yo sin conocer el amor>>
 
 
 

Noche y cosas

Pensamientos y valentías.

 

Desde siempre me acompaña una manía atonta; ver amanecer. Hace años ese deseo yo lo creía uno de mis rasgos románticos, después, y por motivos bastante lógicos, era la necesidad de sentir el milagro de ver un nuevo día. Hoy, descubro que se trata de una valentía añadida.

Desde siempre me han fastidiado las normas impuestas, ¿ qué es eso de tener que dormir a horas establecidas? Jajajja Aún recuerdo a mis 17 años la cara de asombro que me puso  mi medico de cabecera cuando le dije que yo era una mujer de la noche ¡¡¡ jajajja pobre hombre ¡¡¡ y que inocencia la mía.

Después de mi segunda caída, con golpe en esa pobre rodilla, que ya lleva su rotura de rotula,  le he añadido un esguince de tobillo, y claro, por narices, las noches se convierten en pesadillas. Colocar una pierna dormida, con dolores añadidos, es misión imposible, os lo digo yo. Y esa obsesión por seguir un comportamiento “ normal” de dormir la noche, levantarse con el sol colocado y las calles puestas… es una tontería.  Hoy, me he sentido valiente, le dí una patada a los pensamientos negativos y de paso a mis sabanas … me vine a ver amanecer… sola, sin románticos acompañamientos, ni milagros que esperar. Tan sólo el deseo de escuchar esos pajaritos despistados que cantan antes de salir el sol y ver perder a la noche su manto de oscuridad.

Mi abuela me decía que si no puedes vencer al enemigo, te unas a él, y eso hago; me uno a mi pierna atontá y la explico que tiene que compartir la vida conmigo así que … eso de montarse un piso y vivir  independiente , nada. Nos entierran juntas y que se haga a la idea.

Mira por donde, al abrir el blog, me encuentro con la solicitud de alguien que escribe sobre el fin del mundo en el 2012… juer que lindo despertar, me he dicho. ¿ De verdad se nos va a terminar el invento en poco más de tres años? ¿ Y para eso me estoy haciendo yo tantas preguntas? Pues si no queda ná, hay que darse prisa.. Buen momento para dormir poco, aprovechar la vida y reconciliarse con todo bicho viviente.

Suerte y yo estamos solas, se nos fue la niña y Nuca a dar un paseo por el Mediterráneo. Tengo la sensación de haberme independizado por unos días  y, como joven locuela, lo primero que hago es trasnochar, eso si, sin copas ni compañía pero, trasnocho y me lo paso pipa… Jolin , no quiero sonrisas, cada uno se lo monta como puede y para mi, eso de pasear el pasillo, hacer ruido, poner la lavadora a las 5 y tomarme un café, es una juerga de padre y muy señor mío. En peores garitas a montado guardia este cuerpo mío.

Bueno, veo que ya clarea el día… me voy a la ventana a contemplar la salida del sol por encima de los tejados…. lo mismo, me suelto la melena y me tomo un te en silencio… ¿ será mucho?

 

 

Los abrazos

 

Escapo , sólo por unos breves minutos, del “ abrazo” que me mantiene en cama . Una pequeña escapada para dejaros un pequeño resumen de lo que, para mí, fue el domingo. Guardo para mejor momento, montones de pensamientos que he tejido en estos días de silencio.

Las fotos del evento han sido una revelación a mis ojos… ya veis, podéis pensar que es una tontería, pero, doy mi palabra de que es cierto. El día antes, tuve una nueva caída y en urgencias le decía a mi hija que por nada del mundo renunciaba a esa comida preparada con tanta ilusión. Lo conseguí, ( menuda cabezota es esta que os cuenta) pero, las fotos hablan y  me dicen que mi pequeño accidente , pasaba su factura.

Sé que ya os han contado… que por ahí andan las fotos, que …si me descuido, ¡¡¡hasta os  dan las recetas !!! Lo que nadie puede contaros es lo inmensamente feliz que fui al abrazar a mis amigos, lo sentido en esos abrazos, lo que pude observar en todos ellos… sus gestos, sus miradas, sus corazones. De verdad , merece la pena el dar el paso, abrazar y sobre todo, ser abrazado.

Aire, no pudo venir… me cachis ¡¡ me hubiese gustado, aunque ya he tenido la inmensa fortuna de abrazarla y tenerla a los pies de mi cama. Ella, me trajo un Om hace unos meses; quería que me trajese suerte.

Soqui… no puedo describirla… ella es la fuerza, la alegría, la amistad con patas ( jejej), el apoyo de saber que está ahí, la humanidad que entra en tu vida.

Marta; mi pequeña hada, capaz de cruzarse Madrid para sacarme a los perros… su gesto me hizo nombrarla Hada Mayor, no era para menos. Gentil, alegre, buena persona… ya de la familia y acababa de entrar por la puerta. Tengo que hacer meritos para no perderla. 

Aitor, ¿ qué os digo de este pozo de literatura? Pues algo tan sencillo como que es uno de esos chicos que se adopta nada más ponerle la vista encima.

Arena, mi Isa… ya hace tiempo que la siento hermana …. si, hermana , pero más chica ¡¡¡( mi dulce Isa)

En la comida también estaban presentes mi hija y un amigo de ella, Rafa, otra estupenda persona.

 

Fue una de esas comidas en las que muchos de vosotros estabais presentes; Gó, Joan, Hari, Jesús, Jorge… y muchos otros.

Una comida inolvidable que deja  unas ganas tremendas de que vuelva a repetirse y, esa vez, sin olvidos en el congelador.

Para la próxima, si es que puede ser, prometo invitaciones formales y con una semana de antelación. Palabra.  Pero antes, y gracias a éste matrimonio, no deseado, con el dolor, habrá de imponerse un pequeño ( espero) tiempo de silencio. Espero que se me permita el divorcio en pocos días… hasta entonces os dejo una poesía, escuchada desde mi cama, y que me ha "tocado".

 

 

 

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde

-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma

 
 Isa, Marta,  Soqui, Aitor, " deaquinomelevanto" y yo… pensando en si la comida estaba bien. ( los chicos, los dejo fuera)